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jueves, 11 de marzo de 2021


 Quisiera que hubiese un oficio liviano y sincero que ayudase a cerrar los agujeros trepadores que viven en nuestras cabezas.

  Un oficio sencillo que se lleve la basura por un agujero y que no la deje mirando un lago; que nunca la deje caer en el centro de otra historia.



 Un oficio humilde, como costurera de pedacitos rotos del alma, que entregue el rayo que atraviesa el cuerpo, que pasa por el tronco del árbol y se enraíza en la propia tierra.

 Que reactive cientos de conexiones neuronales, cientos de caminos de luciérnagas que den luz y sueños nuevos.

Que plante, como yo con la letra que me hormiguea en los dedos, una pequeña esperanza.


Y todo ello por la palabra de cinco letras...


Ésa que hace puro lo impuro, la que genera conexiones doradas que nos tejen con el mundo y con otros mundos.

Por conocerla has ardido hasta los cimientos.

Por ella has aprendido de esos hilos dorados que lo entretejen todo.

Esa palabra nos enseña que nunca dos pasiones son iguales. 

En ningún caso.


jueves, 11 de febrero de 2021

Los Huesos


Los huesos saben más de lo que necesitamos en la vida que el propio cerebro, que la razón y que incluso la misma sangre.

Cuando los huesos gritan venganza, lujuria o amor, nadie tiene dudas.


Nuestros huesos son como los círculos concéntricos del tronco de los árboles, marcando los tiempos, las edades; son también nuestras raíces conectadas a la Tierra.


Llegan a ser todo lo que debemos saber de nosotras mismas.


Sólo tenemos que aprender a escucharlos para que la vida sea más clara, nunca más sencilla.


Si tus huesos arden por la lujuria, quémate.

Si tus huesos claman venganza, véngate.

Y si tus huesos gritan: "ataca o huye"; obedécete.


Si los escuchas, si dejas que te guíen, pase lo que pase, cuando todo acabe, sanarás. 

Y sabrás que has atravesado la tormenta

Y que has abandonado todo lo que era necesario abandonar.


Y la vida volverá a vibrar.


miércoles, 10 de febrero de 2021

17 de Outubro de 2009


Do meu pai herdei este nariz, un sorriso que me enche a cara; o gusto pola música, pola carallada e o xeito de apoiarme na barra do bar cando boto uns dados.




Del aprendín cousas importantes:

Que ata o máis rico se non ten palabra non ten nada,

Que os ricos fixéronse ricos coa sudor dos pobres,

Que unha muller bonita é máis bonita cando lle ferve o sangue,

Que se queres beber tes que saber mexar

E que o corpo as fai e o corpo as paga.


Ensinoume que querer entender o mundo é tempo perdido, 

Que non hai millor cousa que querer con ganas e comer con fame;

Que no corazón non se manda e que hai amores que duran máis aló da vida.


Coa súa perda aprendín que non sabes canto conta alguén ata que non está.

E que o profesor ensina o que sabe

Pero o mestre ensina o que é.


Marchou en Outubro pero disque

foi enterrado con un sol de Agosto e dúas rosas brancas.


martes, 13 de noviembre de 2018

Algunas no vivimos en París.





                                                Óscar Millarengo.
Quieren hacer de nosotras muebles endebles

 con carcoma.

Quieren que aceptemos sus normas a cambio

de migajas de cariño y apoyo.

Quieren, algunos hombres, algunas familias y

todas las sociedades que seamos la respuesta   

correcta, el icono representativo de mujer que

se han inventado.


Pretenden que con un te quiero condicionado 

seamos incondicionales; que asumamos que

por nuestro rol tenemos que proyectar su idea de

madre, su idea de “lo correcto”.

Lo que entienden como perfección.


No soportan que nos rebelemos, que saquemos a la luz, cuando lo que somos choca con 

ellos, sus  miserias y sus limitaciones.


Es en ese momento cuando atacan por donde duele, cuando te condenan al silencio, o te 

señalan con el dedo gordezuelo de cura medival.

Hay infinidad de variantes.


Entonces tú, mujer, te das cuenta de que no te conocen realmente y que esa parte de ti, 

que te hace ser lo que eres y no otra cosa, no la han visto.


Probablemente  han visto tu pelo, tus ojos brillantes o cualquier otra parte de ti que te

identifica pero que no te define. Han visto lo que no es tu esencia.


Descubres que su querer, su apoyo, a parte de ser condicional, es también condicionante.


Y retomas el camino para poder seguir en tu piel; te reafirmas en esa esencia que no ven,

que no entienden.


Te rebelas una vez más, te pones tus bragas de feminista adulta y el chubasquero amarillo

de : “me resbala” para obviar las frases lapidarias como: “Eso no es propio de ti”, “siempre

estás igual”(por  decir dos).


Y mientras vas con tu chubasquero amarillo y tus bragas de feminista, tienes la suerte de 

encontrar a otras personas que sí te ven, que miran de frente y no de reojo, y te apoyan y

te reafirman y te lo dicen, con o sin palabras, y eso hace que te sientas menos inadecuada,

más tú, más libre.

Estas personas son las que hacen que la vida valga un poco más la alegría y no la pena.

Porque como leí por ahí no hace mucho, y ahora versiono:

 “No buscamos quien nos bese en París, buscamos a quien nos ame en Vietnam”.


sábado, 11 de febrero de 2017

De principio a fin


                                              
Me reflejo en el cristal

                                                     © Oscar Millarengo

Con tu ausencia en los huesos,

Con el cabello peinado de furia

Y la piel ardiendo.



Salgo a la calle.






               Con una mirada me sentencio.







miércoles, 25 de enero de 2017

Acuérdate de olvidar




Y no, no serás para mí el cuchillo

Serás el que se quedó encerrado 

Fuera de mi ovalada pupila negra.


De mí sólo recordarás

                                                          ©  Oscar Millarengo



Que tengo plomo en las venas 

Que ardo como el papel

Y que no, no soy de cristal.



A arriba firmante Franciska Pkypk.