jueves, 7 de octubre de 2021


Me balanceo sobre la punta de los pies,

en el finísimo hilo de la cordura.


Sólo el huracán podrá anclarme.


Ahí se sostiene esa parte de mí

que siempre apunta al cielo,

en la flecha que reside lo que 

no tiene dueño, hora, ni precio.





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